Prisioneras de esperanza
Leí un cuento que se los quiero compartir ya que me fascinan los elefantes 🐘
Un elefante y una perra se embarazaron al mismo tiempo. Tres meses después la perra parió 6 cachorritos. Seis meses más tarde la perra estaba embarazada de nuevo, y nueve meses después dio a luz a otra docena de cachorros. Y así el patrón continuaba.
En el mes dieciocho la perra se acerca al elefante para cuestionarla, "¿estás segura que estas embarazada? Quedamos embarazadas en la misma fecha, yo he dado a luz 3 veces a una docena de cachorros y ellos ya son perros adultos y tu aun sigues embarazada. ¿Qué es lo que pasa? “La elefante respondió, _" hay algo que quiero que entiendas. Lo que yo cargo no es un cachorro es un elefante. Yo solo doy a luz a uno en dos años. Cuando mi bebe toque tierra, la tierra lo va sentir.
Cuando mi bebé cruce una calle los humanos se detendrán a ver con admiración, lo que yo cargo llama la atención. Así que lo que llevo es poderoso y grande.
No pierdas la fe cuando mires a otras recibiendo pronto sus promesas o milagros, si no has recibido tus bendiciones no te desesperes, piensa que ya llegara tu tiempo y cuando llegué, te darás cuenta que Dios nunca llega tarde.
Me gusta mucho la cita Bíblica de Zacarías 9:12 “ Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble” si lees el pasaje Dios nos está prometiendo que por cada aflicción que pasemos recibiremos la recompensa pero que es necesario que seamos cautivos por la esperanza como Abraham esperanza contra esperanza, es llegar al punto que donde nuestro razonamiento humano se enfrenta con la aplastante realidad podamos aferrarnos a la fe, a pesar que sintamos que toda esperanza se ha ido de nosotras, en medio de la desesperanza creamos en Dios y sus promesas.
Cuando las cosas no resultan como lo esperábamos o en el tiempo que lo deseamos nos decepcionamos, desanimamos y perdemos la fe, lo que nos lleva a pensar que porque no vemos la promesa no se dará, pero no nos damos cuenta que tal vez la gestación de nuestro milagro requiere tanto tiempo como la de la elefanta, porque recuerda que una promesa que tarda no es una promesa negada, solo es que Dios se está tomando su tiempo para preparar todo para el tiempo adecuado, de eso se trata la voluntad de Dios que es perfecta, llega en el momento que es, he escuchado a personas diciendo que Dios puede llegar tarde, en el último momento, pero no es así, Dios no es un Dios impuntual y si así lo crees debes evaluar que estas haciendo para que todavía no suelte la bendición, porque nuestra falta de fe es lo que más la retrasa, por algo la palabra dice que para el que cree todo le es posible.
Mientras nuestra fe no sea firme será como un barco sin ancla llevado de un lado a otro por el mar de las emociones y la ansiedad, la fe nos permite tener la esperanza que Dios todo lo puede, que nos ama y que a su tiempo lo hará.
No condiciones tu fe a tu estado de ánimo o emociones, sin importar si has recibido o no las bendiciones, porque de eso se trata la fe, de la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve, de esa esperanza contra esperanza; Abraham no baso su fe en Dios por lo que recibió de Él, porque más grande que la promesa que había recibido era quien la hizo en primer lugar.
Por eso en este tiempo no digas que estás sola porque tienes al amado, arréglate para Él, disfruta este tiempo de su amor y compañía tal vez necesitas primero amarlo para que te pueda entregar a esa persona que tiene para ti.
Y si sientes que no tienes fe que tu corazón está lleno de dudas, recuerda las veces que lo ha hecho en tu vida.