A poquito de ser mucho
Nuestra actitud debe ser la de creer que cada día hay la posibilidad que sea el día, o de que falta poco para recibir ese idóneo tan esperado.
Cuando vamos a la Biblia encontramos mujeres como Ana y Raquel que tuvieron que esforzarse por su milagro, aunque algunos debemos trabajar un poco más como Jacob o esperar más, sin darle cabida a la duda de que Él tiene a alguien para ti. Pocas pueden contar la historia de Rebeca que fue llevada a su amado, la mayoría debemos pasar por esa larga espera llena de preguntas y no es porque algunas tengan rosca con Dios que piden y reciben casi inmediatamente una respuesta, es solo que son tratadas en otras áreas.
Cuando estamos en espera de una respuesta debemos confiar plenamente en Él, porque Él no es un Dios que juega con nuestros sentimientos, sino que necesita tratar con nuestro carácter.
"¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?", Génesis 18:17. Dios tiene que ocultarnos lo que hace hasta que, debido al desarrollo de nuestro carácter, llegamos al lugar donde lo puede revelar a nosotras.
Tal vez llegar al punto de orar como lo hizo María y el mismo Jesús: "Hágase tu voluntad y no la mía”, y si esa persona es para ti debes tener la certeza que llegara a su tiempo y si él no es para ti alguien mejor llegará, no alguien mejor que él sino alguien mejor para ti.
Creo que de eso se trata buscar el amor, de prueba y error hasta llegar a la persona que es, pocas llegan al primer intento, pero cuando esperamos en Él, esa espera se vuelve dulce y un camino lleno de aprendizaje.
Disfruta esta etapa donde sientes la adrenalina del enamoramiento y las mariposas en el estómago, donde te arreglas porque tienes la posibilidad de verlo, de sonreír por todo y sentirte nerviosa. ¡Disfruta no lo dejes de hacer!!!